martes, marzo 28, 2006

El tabaco contamina más que los coches


"La contaminación de los coches es más perjudicial". Ésta es una frase a la que suelen recurrir algunos fumadores cuando se les recrimina su papel como agentes contaminantes. Sin embargo, un nuevo estudio demuestra que, en comparación con el humo de algunos motores, el de los cigarrillos puede contaminar más.

Los autores de la investigación, publicada en 'Tobacco Control', eligieron el pueblo de Chiavenna, al sur de Italia, como lugar en el que realizar las distintas mediciones debido a los bajos niveles de polución presentes en el exterior.

El primer paso del estudio consitió en medir, durante 40 minutos, la cantidad de partículas contaminates presentes en un garaje de 60 m3 con la puerta abierta. A continuación, se cerró la puerta y se mantuvo encendido el motor ecodiésel de un Ford Mondeo durante 30 minutos en los que también se realizaron mediciones.

Cuatro horas después se volvió a medir la cantidad de agentes contaminantes con la puerta del garaje abierta. Después, ya con ésta cerrada, se recogieron los niveles de contaminación provocados por tres cigarrillos encendidos de forma consecutiva y que se dejaron consumir durante unos 30 minutos.

Según destaca el estudio, "el humo de tabaco presente en el ambiente resultó ser una fuente de contaminación mucho mayor que un motor ecodiésel". Y añade que "los tres cigarrillos que se consumieron en la habitación de 60 m3 con una ventilación limitada [...] fueron capaces de producir concentraciones de partículas contaminates hasta 10 veces mayores que las emitidas por el motor". Unas cantidades que además resultaron ser hasta 15 veces superiores a las del exterior.

Trastornos respiratorios

El tamaño del garaje, según aclaran los autores, es el mismo que el de varias casas u oficinas. Por esta razón, los expertos resaltan que una exposición alta a las partículas contaminantes generadas por el humo de los cigarrillos podría causar, a corto plazo, trastornos respiratorios, con pocos síntomas, en personas no fumadoras.

Se trata de una reacción que, como recalcan los investigadores, puede ser consecuencia de pasar mucho tiempo en lugares cerrados y de la ineficacia de muchos sistemas de ventilación que fallan a la hora de controlar el humo de los cigarros.

"La comparación negativa de las emisiones de humo de tabaco respecto a la contaminación del tráfico puede ser un mensaje educacional valioso", explican los expertos. Y concluyen que, desde el punto de vista ecológico, los cigarrillos podrían considerarse como "uno de los principales contribuyentes residuales a la polución aérea".

(Por María Sanz, El Mundo.es)

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