sábado, diciembre 05, 2009

Contra la contaminación; el agave azul, con elevada capacidad de absorber CO2




La Jornada- El valor del agave azul, materia prima para elaborar el tequila, no sólo es “económico, también es ecológico, pues hemos detectado que es una de las plantas más eficientes en la captura de dióxido de carbono, particularmente en la época calurosa del año, cuando la mayor parte de la vegetación está seca y no puede absorber el carbono”, afirmó Eulogio Pimienta-Barrios, catedrático del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Considerado uno de los expertos más reconocidos en el país por su estudios sobre el nopal, los pitayos, las ciruelas y el agave, aseguró que el denominado agave tequilana o weber es tan eficiente en su entorno natural que “prácticamente utiliza el dióxido de carbono como si fuera un fertilizante en el aire que alimenta al agave”.
En entrevista con La Jornada (México), agregó que sus investigaciones sobre el agave azul se iniciaron en 1998 en colaboración con la Universidad de California ante el interés de conocer cómo respondía el agave tequilana al entorno ambiental, y “la sorpresa fue que el agave es muy eficiente en la captura de dióxido de carbono, porque es una planta con gran capacidad de respuesta fisiológica, pues al estudiarla en su entorno comprobamos que la naturaleza diseñó una planta con enorme capacidad de aprovechar su entorno”.
Agregó que las distintas variedades de agave han sido resultado de un trabajo de siglos realizado por campesinos mexicanos, que “con ensayo y error detectaron las mejores plantas y comenzaron a reproducirlas y a fomentar un cruzamiento natural, lo que propició, al cabo del tiempo, variedades como el agave tequilana, que hoy es una planta sobrexplotada por los industriales del tequila, pero que en poco beneficia a sus verdaderos creadores, los campesinos de Jalisco”.
La historia del agave azul, afirmó, se remonta a muchos siglos atrás, pues desde la época de la Colonia ya se utilizaba para la producción de mezcal, pero ahora resulta que vivimos un “boom del tequila, y viene una producción masiva para buscar el mercado internacional, pues hasta hace un par de décadas el tequila era la bebida de los pobres”.
Destacó que estudios recientes han revelado que una de las posibles zonas de origen de la actual variedad de agave azul está en Tecolotlán, Jalisco; ésta y el municipio de Tequila son las regiones que “más posibilidades tienen de enmarcarse como zonas de origen”.
Pimienta-Barrios señaló que desde 1996, cuando comenzó el llamado “boom tequilero, los investigadores “también fuimos convocados, porque no había mucha literatura científica sobre el agave, situación que ha cambiado totalmente no sólo por el interés que despierta el agave azul, sino también porque los grandes productores se han percatado de que necesitan encontrar soluciones a los retos que enfrenta este cultivo, porque el problema fue que la planta creció por extensión de cultivo sin mucho conocimiento científico”.
El debilitamiento del agave, afirmó, es parte de un proceso de explotación de la planta, que si bien se había sembrado por décadas en las regiones de origen, desde hace más de una década comenzó un crecimiento exponencial de las tierra de cultivo, a lo que se sumó la venta de plantas que fue otro “buen negocio, pero sin que nadie se pusiera a pensar que sin un control sanitario se propagaron muchas enfermedades”.
Por ello, hoy “enfrentamos el reto de planear adecuadamente las zonas de cultivo, pero también la responsabilidad de proteger una planta que la naturaleza creó con uno de los diseños más eficientes en su entorno ambiental”.

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